Ser mujer, gitana y universitaria es todavÃa un hecho excepcional en la Galicia del siglo XXI.
En un colectivo donde la mayorÃa de las chicas abandona sus estudios al terminar EducaciónPrimaria y el 80% de quienes se matriculan en Secundaria no consigue graduarse—según el informe El acceso del alumnado gitano a la enseñanza secundaria de la Fundación Secretariado Gitano—, alzarse con una licenciatura precisa de más esfuerzo y motivación de lo habitual.
A nivel gallego no hay estadÃsticas sobre los estudiantes universitarios porque apenas superan la media docena. Irene Jiménez es una de ellas. La segunda gitana gallega que logró licenciarse—sólo por detrás de su hermana mayor— reconoce que nunca lo habrÃa logrado sin el apoyo de su familia.